Conectividad de hábitat para el jaguar entre Argentina y Bolivia

Por Flavia Caruso. CONICET – Jaguares en el Límite – Administración de Parques Nacionales, Dirección Regional Noroeste. Carlos De Angelo. CONICET – Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente – Instituto de Biología Subtropical. Pablo Perovic. Administración de Parques Nacionales. Dirección Regional Noroeste.

La pérdida y fragmentación del hábitat (desconexión de regiones geográficas naturales por construcciones civiles) se consideran comúnmente como una de las mayores amenazas para la biodiversidad. El impacto del desarrollo de infraestructura civil en las poblaciones de vida silvestre como la construcción de carreteras, represas hidroeléctricas entre otros, se ha convertido en un problema de creciente preocupación. El desarrollo económico no planificado aumenta a expensas de los bosques, pastizales y humedales derivando en la conversión de tierras naturales a sistemas agrícola-ganaderos, fragmentando y homogeneizando el paisaje; siendo las causas principales del retroceso de numerosas especies en el planeta.

El jaguar (Panthera onca) es una especie de amplio rango de distribución en el continente americano. Sin embargo, su condición de depredador tope lo predispone a ser afectado por la pérdida y modificación de hábitats debido a sus grandes requerimientos de espacio y su dependencia de una buena disponibilidad de presas.

Durante los últimos 20 años, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha clasificado al jaguar como “Casi Amenazado”. La especie se extiende desde el norte de México hasta el norte de Argentina, ocupando principalmente hábitats por debajo de los 2000 metros sobre el nivel del mar. Esto reduce la posibilidad de extinción del jaguar a corto plazo. Pero el estado de conservación de la especie podría ser mucho más crítico de lo que supone la UICN. Estudios recientes muestran que su distribución no es uniforme en todo el continente y reportan que las subpoblaciones del noroeste de Argentina y el sur de Bolivia se encuentran por encima del umbral de un alto nivel de amenaza [de la Torre et al., 2018]. La Asociación Argentina para el estudio de los mamíferos (SAREM) ha clasificado a la subpoblación de jaguar de Yungas como “En peligro”; mientras en Bolivia la especie está clasificada como “Vulnerable”.

Primer registro de presencia de jaguar (Panthera onca) con cámaras trampa en el corredor biológico Baritú-Tariquía.

La investigación predice que el contacto entre estas poblaciones es fundamental para la supervivencia de la especie a largo plazo en ambos países y en todo su rango de distribución. Por estas razones, identificar disponibilidad y conectividad del paisaje para el jaguar entre las Yungas del noroeste argentino y sur de Bolivia y asegurar su conservación es crucial para asegurar la supervivencia a largo plazo del jaguar en la región.

Una de las principales soluciones para mitigar los efectos negativos de la fragmentación de hábitat en las poblaciones de fauna silvestre es mantener o restablecer la conectividad del paisaje a través de corredores ecológicos. En 1999, una iniciativa binacional estableció la necesidad de un corredor para conectar el Parque Nacional Baritú con la Reserva Nacional Tariquía. La presencia de jaguares ha sido documentada en ambos sitios, pero aún no está claro si los jaguares realmente migran entre las dos áreas protegidas. Si bien la población de jaguar del noroeste es la más grande de Argentina, su supervivencia depende del aporte de jaguares de otras poblaciones, como la presente en el sur de Bolivia.

Desde 2011 la organización Jaguares en el Límite trabaja en el noroeste argentino para asegurar la supervivencia de la población de jaguares más austral de las Yungas argentinas y promover la futura expansión de su área de distribución. Este año, mediante un acuerdo de cooperación interinstitucional con la organización privada de protección del medio ambiente Tarija – PROMETA, Jaguares en el Límite inició un proyecto para determinar la presencia de la especie y sus principales presas a lo largo del corredor mediante cámaras trampa y encuestas a pobladores locales y definir conectividad funcional entre las áreas protegidas.



Área de estudio.

El sitio del proyecto se centra en 2000 km2, en la región que conecta la Reserva Nacional Tariquía (TNR 2469 Km2; 21°59’10 “S /64°20’24 “W, Bolivia) y el Parque Nacional Baritú (BNP 724 km2; 22°35’00 “S/64°37’00 “W, Argentina). Esta área se encuentra en buen estado de conservación, aunque es interceptada por el puesto de control fronterizo internacional del río Bermejo y una carretera pavimentada entre Aguas Blancas (Argentina) y Bermejo (Bolivia). Además, está amenazada por la expansión de los pastizales y las tierras de cultivo que penetran en hábitats anteriormente naturales, la fragmentación de los hábitats, la reducción de las presas naturales de jaguares y las actividades de caza ilegal.

Entre las acciones prioritarias del Plan Estratégico de Conservación del jaguar en las Yungas argentinas y el Plan de Acción para la Conservación de Mamíferos Amenazados en Bolivia, se encuentra la necesidad de monitorear el estado del jaguar y sus presas principales. Ambos planes también subrayan la importancia vital de la validación e implementación de corredores ecológicos como herramienta clave para la conservación de la especie. Este proyecto aborda ambos puntos y facilita las colaboraciones transfronterizas entre Argentina y Bolivia para coordinar la conservación y gestión del jaguar con criterios idénticos a ambos lados de la frontera.

Agradecimientos:

A la DRNOA-APN por brindar el lugar de asiento de funciones para CONICET.

Al SERNAP y Claudia Oller – PROMETA por el apoyo institucional.

Agradecemos a Carlos Trucco por poner a disposición del proyecto el rodado que hizo posible los viajes de campo. También agradecemos al intendente del Parque Nacional Baritú, Oscar Braslavsky, al director Reserva Nacional de Fauna y Flora Tariquía, Demetrio Ortega, y a los guardaparques Atanacio Irahola, Eladio Pérez y Felipe Areco por su compromiso y predisposición en cada muestreo. A los pobladores locales, especialmente a Goyo (primer guía), Pánfilo, Vicente Benítez y su familia por brindarnos un lugar de descanso y planificación de trabajo en equipo. A los colaboradores Maximiliano, Gonzalo, Carlos, Juan José, Alejandro y Kenny, por su ayuda durante los días de trabajo de campo. Rufford Small Grant for Nature Conservation, Born Free Foundation and Fondation Segré y Jaguares en el Límite.

Referencias:

Cuyckens, G. A. E., Falke, F. y Petracca, L. (2014). Jaguar Panthera onca in its southernmost range: use of a corridor between Bolivia and Argentina. Endangered Species Research, 26(2), 167-177.

Cuyckens, G. A. E., Perovic, P. G. y Herrán, M. (2017). Living on the edge: regional distribution and retracting range of the jaguar (Panthera onca). Animal Biodiversity and Conservation, 40(1), 71-86.

de la Torre, J. A., González-Maya, J. F., Zarza, H., Ceballos, G., y Medellín, R. A. (2018). The jaguar’s spots are darker tan they appear: assessing the global conservation status of the jaguar Panthera onca. Oryx, 52(2), 300-315.

Un comentario en “Conectividad de hábitat para el jaguar entre Argentina y Bolivia”

  1. Que buenas noticias, es bueno saber que hay instituciones y personas que trabajan en pro de las AP y sobre todo en pro de esta especie tan emblemática para bolivia y Argentina

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