El estilo de vida sano apaga los genes que causan cáncer

Manuel Carlevaro (IFLYSIB – UTN FRBA)

No es un secreto que un estilo de vida sano puede hacer más lenta la progresión del cáncer, pero cómo ocurre esto ha sido un misterio. Ahora, nueva evidencia sugiere una respuesta: una dieta saludable y ejercicios pueden activar o desactivar la expresión de genes cruciales.

En un estudio piloto con 30 hombres con las primeras etapas de cáncer de próstata, Dean Ornish y colegas de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, analizaron los efectos del cambio drástico del estilo de vida en la expresión genética en la próstata. Este trabajo fue publicado recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences en junio de 2008 (ver Referencia).

El equipo tomó biopsias antes y después de 3 meses de alimentación saludable, ejercicios moderados, administración de estrés y psicoterapia, mostrando un cambio significante en la expresión de cientos de genes.

Entre las modificaciones al estilo de vida, se destacan una dieta baja en grasas (solo el 10% de las calorías provenientes de grasas), alimentos vegetales, 60 minutos de administración del estrés por día (yoga, respiración, meditación y relajación progresiva), ejercicios aeróbicos moderados (caminatas de 30 minutos por día, 6 días por semana) y 1 hora de terapia de grupo semanal. La dieta fue suplementada con soja (una porción diaria de tofu más 58 g de una bebida enriquecida con proteína de soja fortificada), aceite de pescado (3 g diarios), vitamina E (100 unidades por día), selenio (200 mg diarios) y vitamina C (2 g por día).

Muchos genes, incluyendo varios relacionados con la formación de tumores, fueron menos activos. Otros, incluyendo algunos genes que combaten la enfermedad, fueron más activos.

Figura: Mapa de color que muestra 48 transcripciones activadas (rojo) y 453 desactivadas (verde) en las muestras post-intervención de tejido prostático normal.

Un estudio de 2005 (pdf en inglés) realizado por Ornish y si equipo mostró cómo los cambios en el estilo de vida pueden reducir ciertos marcadores de cáncer de próstata, posiblemente frenando su progresión. “Ahora estamos comenzando a entender algunos de los mecanismos genéticos por los cuales esos cambios pueden ejercer tales efectos”, dice Ornish.

Implicaciones más amplias

Debido a que los investigadores analizaron tejido prostático sano -los pacientes tenían tumores muy pequeños, difíciles de analizar con biopsias- los resultados pueden ser importantes para la prevención del cáncer.

“Las consecuencias de este estudio pueden ser mucho más amplias, y no sólo limitadas a los hombres para este asunto”, dice Ornish. Dos importantes genes que causan cáncer, denominados RAN y Shoc2, cuyas expresiones fueron suprimidas por los cambios de estilo de vida, se encuentran en la mayoría de los tipos de tumores, incluyendo los cáncer de mama y colon.

Sin embargo, Meir Stampfer, un epidemiólogo de Harvard Medical School, sostiene que es aún demasiado pronto para extraer conclusiones sobre causas y efectos.

Son necesarios estudios de seguimiento de largo plazo para determinar si esos cambios genéticos pueden realmente frenar o prevenir el cáncer, afirma. “Pero es un primer paso muy importante”, agrega. “Esto va a marcar una nueva ola de investigación”.

Fuente: NewScientist

Referencia: Dean Ornish, Mark Jesus M. Magbanua, Gerdi Weidner, Vivian Weinberg, Colleen Kemp, Christopher Green, Michael D. Mattie, Ruth Marlin, Jeff Simko, Katsuto Shinohara, Christopher M. Haqq, and Peter R. Carroll. Changes in prostate gene expression in men undergoing an intensive nutrition and lifestyle intervention. PNAS 2008 105: 8369-8374. (link al artículo)

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